Las grandes ciudades
fecundan rostros inexpresivos,
manos en los bolillos,
miradas desérticas,
rigidez corporal,
muecas amargas.
Es cuando reconozco que soy provinciana
y me gusta...
Las grandes ciudades anidan el descontento,
la instantánea diversión barata,
la mediática fritanga ke no alimenta,
la triste pelea diaria a las 3 de la mañana.
Es cuando reconozco que me gusta la no gran ciudad...
Las grandes ciudades alimentan las relaciones de bolsillo,
la máscara del día,
el saludo sin sentido,
el pequeño pedazo de nada.





