viernes, 24 de julio de 2026

Cada vez que vuelvo a este blog me pasa lo mismo. Primero, me dan como unas palpitaciones de no poder encontrarlo. Y luego, cuando doy con él, me siento aliviada. Como cuando una llega a un refugio, a un lugar seguro, a darse un abrazo que se convierte en hogar por unos segundos. 

El llamado siempre es a escribir. Y hoy me animé a escribir esto: 

El silencio de una mañana de invierno

La quietud de una mañana de julio

Viernes, para ser precisas,

acontece en una cama, entre dos gatas y una lámpara de luz cálida que descansa en un piso que se quiere igualar a un velador. No obstante, ello solo ante mi imaginación. 

Quiero escribir y desbordarme de letras hasta atorarme y no sé por dónde comenzar. 

Tal vez como parte de los buenos hábitos espirituales es importante comenzar agradeciendo lo que una tiene. Todo pues. El privilegio de haber dejado vidas difíciles que me sitúan en lo que hoy me tiene en este lugar (subjetivo). Pues entonces, gracias, gracias, gracias. 

Por el ventanal miro el balcón lleno de sol que me invita a comenzar todos los días. Puedo mirar, puedo escribir, o sea, puedo vivir. Inti en el sur-Tonatiuh en el norte. Un padre cósmico nos abraza sin discriminación. Es curioso que también la tierra sea una especie de madre que nos sostiene sin pedir nada a cambio. Aunque de vez en cuando nos recuerde quién manda aquí. 

Me gusta estar en este lugar (físico), lo siento como mi hogar. 

Una vez me dijiste que querías que me quedara aquí para que tú pudieras venir desde Brasil y así visitar tu casa, mirar tus plantas, tener tus cosas. Finalmente te quedaste amigo, pero solo en espíritu. Te quedaste en los rincones de este castillo que construiste para sentirte un rey. Renunciaste a él y a todo amigo. Te fuiste con lo puesto. Esa muestra de desapego está cabrona para quien lo tuvo todo y de verdad te admiro. 

Antes de comenzar a buscarte, soñé vívidamente lo siguiente: 

En una nave blanca (como de juegos mecánicos)

En el espacio interestelar

Vestido con un traje plateado (parecido a los Power Rangers )

Me venías a visitar. 

Estabas ocupado me decías

Repartiendo viajeros no se de dónde

Muy contento por esta nueva chamba

Por fin habías encontrado trabajo aunque sea en el espacio

Te perdiste luego entre las estrellas,

Nos gritamos ¡chao!




lunes, 21 de abril de 2025

Valparaíso


Valparaíso aterrizó en una nube de sal
y simplemente un día todo quedó así.
Antes era una ciudad común,
ahora es una descalabro de palacios 
y volantines que parecen casas,
mares que desfilan por anchos barcos,
 letras que caminan detrás de amantes
un borracho rancio dormido en la botella,
una sopa marinera que pica hasta el hoyo,
la cosmopolita lolita jaranera,
las puertas abiertas de la eterna locura,
un montón de fantasmas haciendo travesuras
en los rincones húmedos de los edificios de la Echaurren.



 

domingo, 21 de junio de 2020

El rey de un jardín

El padre que  un día me trajo

Emperador de otoños y chubascos

Guardián de las camelias chasconas 

Capitán de vendavales, marinero de brisas

Conglomerado de memorias vivas. 

 

Mi padre un niño trizado 

Un futbolista de barrio

Un flaco que silva su canto

Un guitarrista enamorado

Un feligrés en su jardín amado. 

 

Un pálpito altruista

Un cazador de sonrisas

Un animador de tragedias

Un hacedor de cosquillas

Un pilar de tierra y estrellas. 

 

Mi padre y todos sus hombres que lo pueblan

Mi padre con su bondad caminando

Arriba del techo, atajando los vientos

Podando los sueños, sembrando la aurora

Cultivando el amor, como orfebre de luces, en el taller de su alma.  

 

A mi padre terrestre con amor infinito...

domingo, 14 de junio de 2020

La nostalgia de mañanas

Esta nostalgia de mañanas con vos

de café en la cama a media cortina

de un mate caminado sin prisa

de risotada que acaba en cariño 

 

Nostalgia de sábanas de sol

Inundadas de ternura

con largos turnos para el amor 

con la hermosa impresición del existir

 

Nostalgia de mañana tibia

De agua regando tus plantas

De  pies mojados bailando en tu baldosa

De nuestras huellas alcanzándose 

 

De  esas mañanas secretas

Como quien dice una  escena perfecta

en la que todo fluye con la magia espontánea del ser

en las que te preguntas ¿y esto qué es?



martes, 5 de mayo de 2020

Dejar el querer por el merecer

Voy a desistir del martilleo de tu nombre
Con vocación religiosa
Con obstinación sobreviviente
Con erudición sacerdotisa
Hasta que ya no me dé nada al escucharlo
Hasta que se diluya como un hilo rojo en el océano
Hasta que sea otro cantar de ave más en mi ventana.

No porque tu nombre no me guste, ni le quiera
Más bien, porque no está en mí,
la vocación de amante, ni de fans,
ni de señora cornuda.
Por el contrario, tengo el deber de reivindicar mi valor
De transformar la equidad en una compañera diaria
De asesinar mi lado patriarcal ahora mismo.

Voy a decirle adiós a tus flores, a tus poemas y a tus seducciones
No porque no vea en ello algo divertido y excitante
Sino porque me debo la dignidad de ser amada en pleno
Sin detalles ficticios, ni maquillajes superfluos
La ilusión me hace tan mal por estos días
Y mi corazón que es un pajarito tan melancólico
¿Cuánta tempestad en un solo piuke?

Colgaré entonces los tacones, el vestido de lentejuelas y el portaligas
Tal vez ahora me pondré una bata sencilla
Un disfraz de fantasma, un traje disimulado
O volveré a mi antiguo look de asalariada calificada
Que esconde debajo de la falda más que una concha empapada
Un universo intenso, repleto de estrellas raras,
Antorchas sagradas que merecen un buen lugar donde brillar.

miércoles, 8 de abril de 2020

Un día gris

Hoy amanecí rota
con los ojos de cristal trizados
dibujados como pájaros en la ausencia
con el pecho descosido  
con el corazón en colgajo
con los anhelos deshilachados 
con la ilusión deshabitada. 

Hoy amanecí llovida
Con goteras en el alma
Con charcos de agua en mis zapatos
Con el espíritu anegado
Con las ganas axfisiadas 
Con el anhelo derrotado
Aluvión de intensas soledades.

Por hoy,  sólo vigilaré la ventana
Escucharé los ecos sureños del viento
Permitiré hormiguear  a este mutismo
Me dejaré caer como “Le Pendu”
Confiando en la inercia de los flujos infinitos
Depositando  las penurias en un tarro 
En el que plantaré un canelo en primavera. 

Cada vez que vuelvo a este blog me pasa lo mismo. Primero, me dan como unas palpitaciones de no poder encontrarlo. Y luego, cuando doy con é...